Guayaquil, una despedida lenta.

Alguna vez te ha pasado que te has quedado mirando una pared en blanco, la pregunta es ¿qué ves? ¿que es lo que en verdad ves?, en la pared no hay nada, entonces, te ves a ti, estas mirando tu interior, por eso decidiste ver la nada para poder concentrar en el todo, en todo lo que hay dentro de ti; fue ahí donde entendí que veía la ciudad con otros ojos, porque había empezado a despedirme, y a veces en las despedidas volvemos todo mas bello, como quien sabe que no volverá en mucho tiempo y reconoces lo que el lugar ha hecho en ti y también te das cuenta que puede que luego de aceptar que ya no perteneces ahí, miras la ciudad diferente, como lo hace alguien que va de paso, con ganas de querer recordar y guardar en alguna parte de tus memorias cada rinconcito de ese lugar, al final del viaje interno solo aceptas muchas cosas de ti y de la ciudad, esa ciudad que fue tuya y que de alguna manera sigue siéndolo aunque tu ya no seas de ella o al menos no del todo, y agradeces por todo lo bueno y lo malo, por todo lo aprendido, y sigues tu camino, te despides como se hace de un amor, lento, sin prisa, solo sabiendo que la despedida esta cerca e incluso mas cerca de lo creías antes, así que por ahora compartiré con ustedes esta lenta despedida, llenándolos de pequeñas historias y leyendas, o simples momentos cotidianos de este puerto magnifico donde crecí y a donde siempre querré volver para ver otro maravilloso atardecer y el reflejo de los colores del cielo en sus aguas, haciéndonos creer de nuevo en la magia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s